viernes, 10 de abril de 2009

Quisiera...


Buscando al hombre de mis sueños tuve que conocer a un sinfín de prototipos con los que jamás pensé cruzarme en el camino. Algunos de ellos tiernos, renegones, serios, fornidos, delgados y hasta con características poco comunes. Después de un largo tiempo saliendo con todo tipo de hombres llegué a las garras de mi marido.

Después de ser novios cerca de 2 años, al fin decidimos unir nuestras vidas ante Dios. ¡Craso error! Quizá el amor me cegó, no lo sé; pero fue la peor idea que se nos pudo ocurrir.
Desde la luna de miel nos dimos cuenta de que debimos esperar un poco más de tiempo. Yo esperaba que me llevara cargada a la cama, sin embargo, me dijo que mejor caminemos o le terminaría doliendo toda la espalda. A la mañana siguiente me encontré con que mi marido no me había preparado el desayuno (yo esperaba que lo hiciera) y por el contrario, estaba echado en la cama esperando que yo hiciera el mejor desayuno de su vida.

Una vez instalados en nuestra nueva casa, empezó el calvario. El quería que yo me levantara temprano a prepararle su lonchera para el trabajo y yo esperaba una flor a su llegada por la noche, pero ninguna de las dos cosas sucedió.
Por otro lado, su madre estaba todo el día con nosotros. Esa casa parecía más suya que nuestra. Quería disponer de todo, pues a su hijito no le podía faltar nada.

Todas las noches yo lo esperaba ansiosa; me ponía la ropa más sexy y me echaba la mejor loción; sin embargo, mi esposo llegaba y sólo quería dormir. Así que yo me tenía que dar un duchazo de agua bien helada y echarme a dormir. Mi pregunta y la de todos es cómo pude sobrevivir tanto tiempo así.

Luego de tres años de infeliz matrimonio decidimos tomar caminos distintos. El siguió enamorado de su trabajo y yo cada vez más enamorada del amor. Es así que decido hacer una búsqueda exhaustiva, no podía rendirme tan fácilmente.
Lo que en realidad busco es un hombre inteligente, cariñoso, de esos que te traen algún regalito por las noches, que te preparan el desayuno algún domingo y son tus amigos más fieles.
Busco a alguien capaz de dar la vida por mí, alguien que me tome de la mano y se sienta orgulloso de andar conmigo por la calle, alguien que me respete y sepa que somos uno, pero que necesitamos un espacio para no sentirnos agobiados. Quisiera un hombre dispuesto a cumplirme los mejores sueños, un ser inigualable y único con el que yo pueda contar toda una vida y con el que quizá algún día confunda mis dientes postizos. Deseo conocer aquél hombre que llene mi vida de alegrías y comparta conmigo sus triunfos y fracasos. Y como último requisito pido que ese ser que yo sé que se presentará hoy en la puerta de mi casa con un girasol (porque sé que sabrá que me encantan) que lo más importante de mi larga lista de pedidos es que me ame tanto como yo lo amaré a él y que me acepte tal y como soy porque solo quien ama mi esencia me amará realmente.

4 comentarios:

Cristhian Zamudio Calla dijo...

es una prediccion ale?

Alessandra R dijo...

En verdad podemos encontrar a un hombre ideal?..a un hombre que cumpla todas las espectativas que tenemos??. Creo que sí. Yo lo encontré y aunque no es el ser perfecto que imagine lo amo y lo acepto con sus defectos y virtudes y soy feliz cuando estoy a su lado.

Alessandra R dijo...

una prediccion??.. jajaja. no lo se. Pero ojalá que no pz!.. Me muero si me toca una pareja sin interes en mi y encima que su mami este metiendose en too!..xD..

Vavri dijo...

Hola, me encantó tu blog creo que ya son casi una hora que estoy leyendo, escribes muy bien me agradó mucho todo lo que escribiste sobre el amor.

Saludos !!!